A veces nada puede sustituir al lijado manual. Los husillos, las formas complejas y las esquinas estrechas se lijan a mano.
El lijado a mano te permite controlar de cerca las formas intrincadas de la pieza de trabajo, adaptar la presión, evitar el lijado excesivo y darle a tu pieza de trabajo ese toque final perfecto. Cuando se necesita precisión y presión uniforme, el lijado a mano sigue siendo la mejor opción.
Pero lijar a mano lleva tiempo y puede resultar bastante extenuante. Las hojas de lijado estándar se obstruyen y se desgastan rápidamente. Se rasgan, se rompen y pierden su textura cuando se doblan para llegar a esquinas y lijar bordes. Rara vez funcionan igual de bien sobre materiales diferentes, como el metal, la madera dura, el epoxi o el plástico.
Cuando se lijan formas complejas y más de un material, una sola hoja de lija no suele ser suficiente.